miércoles, 23 de julio de 2014

Fuga de la muerte, Paul Celan




El ritmo obsesivo del Kadish, una fuga de Bach, y el ascenso de la humareda humana por las tuberías de metal hacia el cielo, en uno de los poemas más logrados de todos los tiempos:

                        


Fuga de la muerte

Negra leche del alba la bebemos por la tarde
la bebemos al mediodía por la mañana la bebemos por la noche
bebemos y bebemos
cavamos una fosa en el aire allí se reposa sin angostura
un hombre vive en la casa juega con las serpientes escribe
escribe cuando oscurece a Alemania tu cabello dorado Margarete
escribe y sale da casa y refulgen las estrellas silba a sus perros
silba a sus judíos les hace cavar una fosa en la tierra
nos ordena hacer música para el baile
Negra leche del alba te bebemos por la noche
te bebemos por la mañana y al mediodía te bebemos por la tarde
bebemos y bebemos
un hombre vive en la casa juega con las serpientes escribe
escribe cuando oscurece a Alemania tu cabello dorado Margarete
/tu cabello de ceniza Sulamita cavamos una fosa en el aire allí se reposa sin angostura/
cavad más profundo en el suelo unos cantad otros tocad
echa mano al arma en su cinturón la esgrime sus ojos son azules
hincad con más profundidad las palas otros tocad para el baile
Negra leche del alba te bebemos por la noche
te bebemos al mediodía y por la mañana te bebemos por la tarde
bebemos y bebemos
un hombre vive en la casa tu cabello dorado Margarete
tu cabello de ceniza Sulamita él juega con las serpientes
él grita tocad con más dulzura la muerte la muerte es un maestro de Alemania
/él grita tocad más sombríamente los violines entonces ascenderéis al aire como humo/
entonces tenéis una fosa en las nubes allí se reposa sin angostura
Negra leche del alba te bebemos por la noche
te bebemos al mediodía la muerte es un maestro de Alemania
te bebemos por la tarde y por la mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro de Alemania y su ojo es azul
te alcanza con una bala de plomo te alcanza sin equivocarse
un hombre vive en la casa tu cabello dorado Margarete
azuza a sus perros sobre nosotros y nos regala una fosa en el aire
él juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro de Alemania
tu cabello dorado Margarete
tu cabello de ceniza Sulamita

Todesfuge
Schwarze Milch der Frühe wir trinken sie abends
wir trinken sie mittags und morgens wir trinken sie nachts
wir trinken und trinken
wir schaufeln ein Grab in den Lüften da liegt man nicht eng
Ein Mann wohnt im Haus der spielt mit den Schlangen der schreibt
der schreibt wenn es dunkelt nach Deutschland dein goldenes Haar Margarete
/er schreibt es und tritt vor das Haus und es blitzen die Sterne er pfeift seine Rüden herbei/
er pfeift seine Juden hervor lässt schaufeln ein Grab in der Erde
er befiehlt uns spielt auf nun zum Tanz
Schwarze Milch der Frühe wir trinken dich nachts
wir trinken dich morgens und mittags wir trinken dich abends
wir trinken und trinken
Ein Mann wohnt im Haus der spielt mit den Schlangen der schreibt
der schreibt wenn es dunkelt nach Deutschland dein goldenes Haar Margarete
/Dein aschenes Haar Sulamith wir schaufeln ein Grab in den Lüften da liegt man nicht eng/
Er ruft stecht tiefer ins Erdreich ihr einen ihr andern singet und spielt
er greift nach dem Eisen im Gurt er schwingts seine Augen sind blau
stecht tiefer die Spaten ihr einen ihr andern spielt weiter zum Tanz auf
Schwarze Milch der Frühe wir trinken dich nachts
wir trinken dich mittags und morgens wir trinken dich abends
wir trinken und trinken
ein Mann wohnt im Haus dein goldenes Haar Margarete
dein aschenes Haar Sulamith er spielt mit den Schlangen
Er ruft spielt süsser den Tod der Tod ist ein Meister aus Deutschland
er ruft streicht dunkler die Geigen dann steigt ihr als Rauch in die Luft
dann habt ihr ein Grab in den Wolken da liegt man nicht eng
Schwarze Milch der Frühe wir trinken dich nachts
wir trinken dich mittags der Tod ist ein Meister aus Deutschland
wir trinken dich abends und morgens wir trinken und trinken
der Tod ist ein Meister aus Deutschland sein Auge ist blau
er trifft dich mit bleierner Kugel er trifft dich genau
ein Mann wohnt im Haus dein goldenes Haar Margarete
er hetzt seine Rüden auf uns er schenkt uns ein Grab in der Luft
er spielt mit den Schlangen und träumet der Tod ist ein Meister aus Deutschland
dein goldenes Haar Margarete
dein aschenes Haar Sulamith


En El silencio antes de Bach, filme del catalán Pere Portabella, un piano cae al mar y se destruye en el agua con estrépito, para así representar la Shoah. Su caída solo puede llenar de angustia. Pero esta urgencia estética es el intento de racionalizar lo solamente irracional, y también es la misma motivación de Celan, al escribir su Todesfuge. En suma, representar lo irrepresentable. El horror del Holocausto se envuelve con el conflicto personal de su propia historia, pues al sobrevivir de la Alemania nazi, la lengua alemana es la segunda huella de la desgracia en él. Su poesía no es más que la urgencia de destruir la lengua alemana mediante una poética plagada de lo que podemos llamar oscuros gongorismos: retorcimientos silábicos, neologismos, dialogías, disonancias.

Su ritmo intenta simular una fuga de Bach, mientras al mismo tiempo conserva la estructura silábica del Kadish. Lo santificado se toca con el horror humano; Bach, con las pesadas botas de los guardianes de Treblinka; los cabellos dorados de Margarita (la mujer bávara por excelencia en la obra del genial Goethe) con los cabellos cenicientos de Sulamita (la mujer judía del Cantar de los cantares), y ambos cabellos con la noche de la razón. La leche blanca, símbolo de la pureza (también aparecerá así constantemente en Tarkovsky), se mancha con las cenizas de los judíos vaporizados en los hornos crematorios dispuestos a nivel industrial, y se bebe en la memoria a diario. Todas estas imágenes se tuercen y reiteran a lo largo del poema, mientras el ritmo se intensifica. Quizá el cuadro que Anselm Kiefer hizo en inspiración del Todesfuge, pueda mostrar con suficiencia todo:



Paul Celan formaría una poética que se ha tenido unánimemente como la mejor de la posguerra en lengua alemana, y probablemente también sea la mejor en Europa. Cuando Theodor Adorno dijo, perentorio en su cálculo racional, "no se puede escribir poesía tras Auschwitz", Celan respondería con este intento de desmontar el horror. El poeta rumano está atado para siempre a su pasado, y sin poder superar la depresión producida por la espantosa muerte de su madre en un campo de concentración, solo podía anteponer el pensamiento de la destrucción de lo destruido. Memoria contra historia. Esa es su poética, y su legado a la humanidad.

Esta semana leía la compilación de su correspondencia completa (Tiempo de corazón y Correspondance). Allí es patente que el hombre problemático y roto por la depresión lograba adquirir un cariz redimido ante dos pensamientos: el amor y la paz. Su poética no toca estos temas más que tangencialmente, y en horror al pasado (a diferencia de la ética de Lévinas). Era, seguro es así, porque el límite irrepresentable no es el de la muerte y la Shoah, sino el del amor y la paz inalcanzables para el hombre de hoy. Frente al amor y la paz, Celan no podía extender su poética del desmonte. La memoria, las amapolas amargas, la noche de lo irracional, la leche pura, y luego la leche pura ensuciada de cenizas, son el piano ya caído en las aguas: "se reunió contigo lo escuchado,/ echó también lo muerto el brazo sobre ti,/ y los tres avanzasteis por la noche".

En estos días de combustión ideológica, hay que tener el pensamiento de la paz en todas las acciones emprendidas. Como el horror, lo creado solo es tal por la suma de acciones del hombre. Restar horror al mundo, fue lo hecho por la poética de Paul Celan, y debe ser la acción de todo hombre sobre el mundo.

Finalmente, Celan y el abril de 1970: se suicida, arrojándose a las aguas del río Sena en París.